Ir al contenido principal

Articulo No. 4 , Primero debo atenderme, para luego atenderte…

Primero debo atenderme, para luego atenderte…

Mi misma – 22/01/2017

Esto no es una cuestión de roles ni de rivalidad.

Es simplemente una reflexión sobre algo que, con frecuencia, hacemos sin darnos cuenta: nos olvidamos de nosotros mismos mientras nos dedicamos a cuidar y hacer felices a los demás.

Y no debería ser así.

Si comienzo hablando de la mujer, debo reconocer que, desde hace generaciones, su papel estuvo muy ligado al servicio. Se esperaba que atendiera a su esposo, criara a sus hijos, cuidara de su familia y se asegurara de que todos estuvieran bien antes que ella.

Incluso recuerdo haber visto algunas novelas donde ese era el modelo de mujer ideal: una mujer que siempre estaba para los demás y que pocas veces pensaba en sí misma.

En mi casa también lo viví.

Cuando nos sentábamos a la mesa, las mejores presas del pollo, o el mejor pedazo de carne, casi siempre eran para mi papá. Recuerdo que de niña le preguntaba a mi mamá:

—¿Por qué no es para ti, si tú fuiste quien cocinó?

Y ella, entre una sonrisa y la naturalidad con la que vivía ese gesto, siempre respondía:

—Porque él es el papá.

Crecí viendo esas demostraciones de amor y entrega.

Las valoro y las respeto.

Pero también comprendí que cuidar de los demás no significa dejar de cuidarnos a nosotros mismos.

Con el tiempo entendí que necesitaba reservar espacios para mí. Espacios para descansar, para leer, para escribir, para disfrutar de mi propia compañía y para recordar que mi bienestar también era importante.

Y creo que esta reflexión no pertenece únicamente a las mujeres.

Aplica para todos.

Estemos en pareja, solteros o viviendo en familia, todos necesitamos encontrar un equilibrio entre atender a quienes amamos y atendernos a nosotros mismos.

Porque el amor propio no compite con el amor que sentimos por los demás.

Al contrario.

Cuando estamos bien con nosotros mismos, tenemos mucho más para ofrecer.

Tal vez la verdadera pregunta no sea cuánto haces por los demás.

Tal vez la pregunta sea:

¿Cuánto haces por ti sin sentir culpa?

¿Y tú... te atiendes?




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Articulo 20. El camino ...

El camino En el proceso de sanación descubrí que, durante la depuración y la desintoxicación, el cuerpo puede debilitarse, pero la mente se enriquece y el espíritu se fortalece. Es en esos momentos cuando comenzamos a reflexionar, a mirar hacia nuestro interior y a cuidar de nuestra alma. Creo que todos, al menos una vez en la vida, deberíamos atravesar un proceso que nos permita depurarnos por dentro, soltar cargas y sanar mucho más allá de lo físico. Para mí este camino no ha sido fácil. Cuando enfrentamos una situación de salud, ya sea propia o de un ser querido, los miedos aparecen, la fe se pone a prueba y las emociones muchas veces juegan en nuestra contra. Por eso es tan importante contar con un círculo de apoyo, con personas que permanezcan a nuestro lado en los momentos más difíciles y nos ayuden a levantarnos cuando sentimos que ya no podemos más. Esas personas son tan valiosas como la medicina. Necesitamos a alguien que fortalezca nuestra vida espiritual y nos sostenga cuand...

Artículo No. 15 No soy mamá 😞, soy tía 😊

Mis hijos de otra mamá 😊 No hay sentimientos tan reales, sinceros y sencillos como los que he logrado vivir con estas personitas que llegaron a mi vida, regaladas por mis hermanas y que hoy son una parte importante de mí. Siempre escucharé la frase: "Si no son tus hijos, no es lo mismo..." Y yo solo puedo responder que, aunque no he tenido la bendición de tener hijos propios y no los haya parido, daría lo que fuera por ellos y mucho más. Desde que llegaron a este mundo hemos compartido innumerables momentos. Para contar esta historia es necesario ir uno por uno, porque cada uno ocupa un lugar diferente en mi corazón y ha dejado recuerdos que atesoro profundamente. AGE De mi sobrina mayor, AGE, no tengo muchos recuerdos de sus primeros años, porque no estuve muy presente en esa etapa de su vida. Sin embargo, recuerdo como si fuera ayer nuestra primera gran aventura: un crucero. Fueron varios días compartiendo juntas y, sin duda, ese viaje marcó el inicio de una relación muy ...

Artículo No-14. BB

BB... Y aquí estamos. Tú y yo. Dos personas con formas muy distintas de ver la vida, que decidieron jugar a amarse y a compartir sus mundos. Cada uno con su propia esencia, con principios firmes y una historia diferente. Poco a poco hemos aprendido a encontrarnos, a entendernos y a construir esa relación perfecta dentro de nuestro mundo imperfecto. No siempre es fácil. Hay momentos en los que mantener el equilibrio entre los dos se convierte en todo un reto. Yo, con mi gusto por la organización, mi necesidad de planificar y esa complicidad que encuentro en las cosas más sencillas. Y tú, con tu practicidad, tu espontaneidad y esa manera tan tuya de sorprenderme, que muchas veces logra volverme loca. Nuestras diferencias, a veces, chocan. Y cuando eso sucede, siento una verdadera montaña rusa de emociones. Hay instantes en los que quisiera explotar. Pero, curiosamente, justo en ese punto aparece el amor. Ese amor tan grande que termina apagando cualquier intento de enojo y me obliga, c...