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Artículo No. 6. Cuando pierdas, no pierdas la lección...

Cuando pierdas, no pierdas la lección... Mi misma – 18/02/2017 Hay una frase que siempre ha llamado mi atención: "Cuando pierdas, no pierdas la lección." Con el tiempo entendí que perder duele, pero perder sin aprender duele todavía más. Cada pérdida trae consigo una enseñanza. Nos hace más fuertes. Nos ayuda a evitar repetir los mismos errores. Y, sobre todo, nos invita a tomar decisiones con mayor conciencia. Por eso creo que, después de una pérdida, vale la pena detenerse por un momento. Preguntarnos qué ocurrió. Qué hicimos bien. Qué pudimos haber hecho diferente. Qué dependía de nosotros y qué simplemente estaba fuera de nuestro control. No para vivir anclados al pasado, sino para crecer a partir de él. También creo que toda pérdida deja heridas. A veces deja tristeza. Otras veces deja enojo, decepción o una profunda sensación de traición. Y esas emociones necesitan ser escuchadas. No podemos pretender que el corazón sane de un día para otro. Por eso el duelo también...

Artículo No. 5. Mujer Segura...

Mujer segura... Mi misma – 18/02/2017 Soy una mujer a la que le gusta tener su espacio y sus propios momentos. Y también me gusta que mi pareja tenga los suyos. Disfruto compartir tiempo con otras personas, desarrollar mis propios intereses y sentir la tranquilidad de que todo está bien. De la misma manera, me parece sano que la persona que está a mi lado pueda salir con sus amigos, disfrutar un partido, conversar, reír y tener esos espacios que también forman parte de su vida. Para mí, eso tiene mucho que ver con la seguridad, la autoestima, la madurez y la confianza. Cuando una relación está construida sobre el amor, el respeto y una buena comunicación, esos espacios dejan de verse como una amenaza y se convierten en una oportunidad para reencontrarse. También creo que vivir pendiente del pasado de la otra persona rara vez trae algo bueno. Si constantemente aparecen preguntas sobre antiguos amores o miedos que no tienen fundamento, quizá el problema no esté en la pareja, sino en l...

Articulo No. 4 , Primero debo atenderme, para luego atenderte…

Primero debo atenderme, para luego atenderte… Mi misma – 22/01/2017 Esto no es una cuestión de roles ni de rivalidad. Es simplemente una reflexión sobre algo que, con frecuencia, hacemos sin darnos cuenta: nos olvidamos de nosotros mismos mientras nos dedicamos a cuidar y hacer felices a los demás. Y no debería ser así. Si comienzo hablando de la mujer, debo reconocer que, desde hace generaciones, su papel estuvo muy ligado al servicio. Se esperaba que atendiera a su esposo, criara a sus hijos, cuidara de su familia y se asegurara de que todos estuvieran bien antes que ella. Incluso recuerdo haber visto algunas novelas donde ese era el modelo de mujer ideal: una mujer que siempre estaba para los demás y que pocas veces pensaba en sí misma. En mi casa también lo viví. Cuando nos sentábamos a la mesa, las mejores presas del pollo, o el mejor pedazo de carne, casi siempre eran para mi papá. Recuerdo que de niña le preguntaba a mi mamá: —¿Por qué no es para ti, si tú fuiste quien cocinó? ...

Artículo No. 3 Algo Cambio

Algo cambió... Mi misma – 15/01/2017 Hay preguntas que creo que toda persona debería hacerse de vez en cuando cuando está en una relación. No existe una receta perfecta para el amor. Tampoco un manual de instrucciones o una señal luminosa que nos avise exactamente cuándo algo cambió . Sin embargo, sí existen preguntas que pueden ayudarnos a descubrirlo. ¿Sigo enamorado? ¿Estoy donde quiero estar? ¿Estoy con la persona con la que deseo compartir mi vida? ¿Sigo siendo yo dentro de esta relación? ¿Soy feliz? Si alguna de esas respuestas comienza a ser un "no", quizá sea momento de detenernos y escuchar lo que el corazón intenta decirnos. Porque, cuando algo cambia, normalmente no sucede de un día para otro. Son pequeños detalles. Conversaciones que desaparecen. Abrazos que se vuelven costumbre. Silencios que empiezan a pesar. Y un día descubrimos que ya no somos los mismos. Aceptar esa realidad no es fácil. Pero ignorarla tampoco la hará desaparecer. Por eso creo que, cuando sen...

Artículo No.2. Llego y me sacudió

Llegó y me sacudió… Mi misma – 26/12/2016 No sé si alguna vez has vivido una experiencia en la que descubres que alguien llegó a tu vida y, de repente, lo sacudió todo. Sin darte cuenta, el orden cambia, el control comienza a desaparecer y aquello que creías tener claro deja de ser tan seguro. Es una sensación difícil de explicar. Las reglas cambian, el miedo aparece y, de pronto, te enfrentas a un dilema. ¿Qué hacer? No poner objeciones y dejarte llevar por la corriente que trae ese alguien . Detener la ola, recordar tus reglas e intentar protegerte de ese alguien . Cuando todo esto sucede, casi siempre buscamos ayuda fuera de nosotros. Llamamos a ese amigo o amiga de confianza, a esa persona neutral que escuchará nuestra historia y nos dará consejos que, probablemente, no seguiremos... pero que igual necesitamos escuchar porque hacen parte del proceso. Entonces aparecen dos tipos de personas. Están los arriesgados, esos que te dicen: "Este es tu momento, atrévete." Harán...

Artículo No. 1. Solo te necesito algunas noches...

Solo te necesito algunas noches… Solo te necesito algunas noches… Mi misma – 10/12/2016 Hay ocasiones en las que me hago una pregunta que, quizá, no todos se atreven a decir en voz alta. ¿Por qué una mujer no puede decidir vivir sola y, simplemente, querer compañía algunas noches? Fui criada en una familia donde el amor y el respeto siempre estuvieron presentes. Crecí viendo a mis padres caminar juntos por la vida y entendiendo que ese era el modelo que algún día también debía construir. Durante mi niñez, mi adolescencia y mi juventud estuve rodeada de personas que me querían. También tuve relaciones de pareja. Pero, aun así, sentía que seguía buscando algo que no lograba encontrar. Con el paso del tiempo descubrí algo que cambió mi manera de ver la vida. Aprendí a disfrutar mi propia compañía. Aprendí que la soledad no siempre significa vacío. A veces significa libertad. Y desde esa libertad entendí que quizá no necesitaba compartir toda mi vida con alguien para sentirme comple...