Dolió, pero aprendí... Mi misma – 26/12/2017 Hay una frase que siempre ha llamado mi atención: "Dolió, pero aprendí." Cada vez que la escucho me recuerda dos cosas. La primera, una canción de Ricardo Montaner que habla de un amor que terminó dejando heridas. La segunda, y quizá la más importante, las lecciones aprendidas que nacen de cada experiencia que vivimos. Creo firmemente que nada de lo que nos sucede es en vano. Todo, incluso aquello que más nos duele, llega para enseñarnos algo. A lo largo de la vida conocemos personas que nos marcan profundamente. Algunas llegan para quedarse y otras para mostrarnos una realidad que, aunque dolorosa, necesitábamos descubrir. Hay quienes nos decepcionan, nos traicionan o nos lastiman de una forma tan intensa que sentimos que el dolor alcanza el alma. Y está bien sentirlo. Lo que no podemos permitir es quedarnos viviendo para siempre en ese dolor. Con el tiempo entendí que, además de llorar lo perdido, también debemos aprender...